Fuente: Tela Viva
Aunque la empresa participa del 50% del mercado del cableado estructurado metálico, que utiliza pares trenzados de cobre, Furukawa cree que el desarrollo de soluciones que utilizan ese material para aumentar la transmisión de datos ya alcanzó su límite.
En la actualidad, los cables metálicos CAT.6A son capaces de transmitir hasta 10 Gbps en una distancia máxima de 100 metros; sin embargo, se está realizando un estudio según el cual podría ser posible la transmisión de 40 Gbps en hasta 50 metros a través de cable de par trenzado de cobre y de 100 Gbps en hasta 20 metros.
"La fibra puede ser cara en el contexto de un proyecto residencial; no obstante, para los grandes proyectos corporativos es bastante competitiva. “Es más caro invertir en una solución que ya está en el límite del cobre. Es muy arriesgado.", advirtió el Gerente del Departamento de Ingeniería de Furukawa, José Carlos Alcântara Jr. Según su opinión, Furukawa defiende el salto del par trenzado CAT.6A directamente hacia la fibra óptica, aunque aclaró que el CAT.6A aún tiene una vida útil tecnológica de unos 15 años.
"Existe una complementariedad entre las soluciones ópticas y metálicas. Los backbones ya son de fibra, y esta está cada vez más cerca del cliente final, aunque aún instalaremos muchos cables metálicos en ambientes corporativos”, declaró el Gerente de Producto de Furukawa, Xavier Chiron.
PON-LAN
El reemplazo del cableado estructurado metálico por fibra óptica recién está comenzando, y Furukawa trabaja con el concepto de PON-LAN, el cual se basa en la red pasiva óptica (PON) para aplicaciones de red local (LAN). Las redes PON-LAN se justifican económicamente en proyectos de grandes áreas de extensión y puntos de conexión dispersos, como industrias, shopping centers, aeropuertos, campos universitarios, hoteles y hospitales; a pesar de todo, algunos números ya impresionan.
Según la Gerente de Producto de Furukawa, Giovana Évi Labegalini, algunos estudios de la Asociación de Investigación e Información sobre Servicios en Edificación (BSRIA, por sus siglas en inglés) indican que una arquitectura PON-LAN implantada en esos tipos específicos de proyectos puede significar una reducción del gasto de capital de entre el 42% y el 54% en relación a un cableado estructurado de par metálico, y una reducción de los gastos operativos de entre el 23% y el 70%.
"En un proyecto PON-LAN, sacamos todos los activos intermedios de la red. Centralizamos todos los equipos en un único lugar, con el fin de reducir el consumo de energía y los gastos de operación y mantenimiento", explicó. Giovana recordó que, en un cableado estructurado metálico, la distancia máxima entre los equipos activos de red es de 90 metros. "Con la fibra no tenemos esa limitación. La distancia depende de los equipos en los extremos, y no de la fibra en sí. En estos proyectos de PON-LAN estamos trabajando con equipos que permiten extensiones de fibra de hasta 20 km”, expresó.
Según Giovana, la red PON-LAN instalada por la empresa Intel le permitió reducir sus gastos de capital en un 65%, además de la reducción en 1.000 m² de infraestructura y una disminución del consumo de energía de 32 kW. Comenta que Furukawa ya trabaja con proyectos de PON-LAN en Brasil, principalmente en shopping centers y en sistemas de cámaras de seguridad.

