La Norma RoHS, como es conocida, tiene como objetivos principales reducir la cantidad de residuos industriales y la peligrosidad de los componentes, es decir, restringir la utilización de determinadas substancias nocivas, fomentar la reutilización de los equipos y la valorización de sus residuos y determinar una gestión adecuada, tratando de mejorar la eficacia de la protección ambiental.

